Vivienda familiar tras el divorcio: ¿se pierde el uso si mi ex vive con su nueva pareja?
Lo que pasó
Tras un divorcio, el juzgado atribuyó el uso de la vivienda familiar a la madre, que se quedó con la custodia de los hijos. La casa era de los dos, porque estaba dentro de la sociedad de gananciales. Con el tiempo, la madre empezó a convivir en esa misma vivienda con una nueva pareja estable. El padre pidió que se acabara el derecho de uso, porque la casa ya no servía a la familia que existía cuando se dictó el divorcio. La Audiencia Provincial le dio la razón y fijó que el uso terminaría cuando se liquidaran los gananciales. La madre recurrió y el asunto llegó al Pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo.
Qué decidió el tribunal
El Tribunal Supremo rechazó el recurso y confirmó que la convivencia con una nueva pareja en la vivienda familiar pone fin al derecho de uso que se había concedido en el divorcio. Su idea central es sencilla: el derecho a usar la casa «se confiere y se mantiene en tanto que conserve este carácter familiar». Cuando entra a vivir un tercero con una relación estable, la vivienda deja de ser la de la familia anterior y pasa a servir a una familia distinta.
El tribunal también tuvo en cuenta que la casa era ganancial, lo que permite otras soluciones económicas (venderla o adjudicarla a uno de los dos) que protegen a los hijos sin mantener un uso exclusivo que ya no tiene sentido.
Qué significa para ti:
- Si tu ex convive de forma estable con otra persona en la casa que te pertenece en parte, puedes pedir al juzgado que se extinga el uso.
- No basta con una visita o una relación esporádica: hay que probar una convivencia estable.
- El cambio no es automático: hay que pedir una modificación de medidas ante el juzgado que dictó el divorcio.
Consejo práctico: reúne pruebas de la convivencia (empadronamiento, testimonios de vecinos, correo que llega a nombre de la nueva pareja, fotografías o publicaciones en redes) y ten a mano la sentencia de divorcio y la escritura de la vivienda. Si tienes dudas sobre cómo plantearlo, consulta con un abogado o experto en la materia antes de dar ningún paso, y nunca cambies la cerradura ni entres en la casa por tu cuenta.
Cada caso depende de sus circunstancias y sus documentos.
ℹ Orientación general a partir de una resolución judicial publicada: no constituye asesoramiento jurídico ni crea una relación abogado-cliente. Para tu caso concreto, habla con un abogado.