Prestar tu cuenta bancaria para recibir dinero: ¿es delito de blanqueo?
Lo que pasó
Un hombre y una mujer abrieron cuentas corrientes en dos oficinas bancarias y acordaron con personas que no llegaron a identificarse darles los números de esas cuentas para que recibieran dinero. Ellos lo sacaban y lo entregaban a terceros a cambio de una cantidad pactada. El 4 de julio de 2022 llegaron a sus cuentas una transferencia de 2.000 euros y cuatro Bizum de 500 euros cada uno, enviados por una persona a la que habían engañado en una estafa. No se probó que los dos participaran en el engaño ni que supieran de dónde salía el dinero, pero fueron condenados por blanqueo de capitales. Recurrieron y el asunto llegó a la Audiencia Provincial de Cuenca, que tenía que decidir si su conducta era delito aunque no conocieran el origen del dinero.
Qué decidió el tribunal
La Audiencia Provincial de Cuenca confirmó las condenas: seis meses de prisión y 10.000 euros de multa para cada uno, y la obligación de devolver entre los dos 4.000 euros a una de las víctimas.
El tribunal reconoce que no se pudo demostrar que supieran que el dinero venía de una estafa. Pero los condena por blanqueo por imprudencia: para este delito basta con que, tomando unas precauciones mínimas, hubieran podido darse cuenta del origen del dinero. Según los jueces, que una persona desconocida ofrezca dinero a través de una red social por abrir una cuenta y entregar las claves «huele a algo ilegal», y ellos nunca preguntaron para qué era.
Qué significa para ti:
- Las ofertas de «trabajo» que consisten en recibir transferencias y reenviarlas, o en prestar tu cuenta o tus claves a cambio de una comisión, son la forma habitual de captar a las llamadas «mulas».
- Decir que no sabías nada no siempre te libra: los tribunales miran si cualquiera, con un poco de cuidado, habría sospechado.
- Además de la pena, puedes tener que devolver el dinero a las víctimas.
Si ya has prestado tu cuenta, deja de mover dinero, avisa a tu banco, presenta denuncia cuanto antes y guarda los mensajes, anuncios y conversaciones con quien te lo propuso. Esta sentencia no era firme y cabía recurso ante el Tribunal Supremo. Lo recomendable es contar con un abogado o experto en la materia desde la primera citación.
Cada caso depende de sus circunstancias y sus documentos.
ℹ Orientación general a partir de una resolución judicial publicada: no constituye asesoramiento jurídico ni crea una relación abogado-cliente. Para tu caso concreto, habla con un abogado.