SMS falso del banco y código de confirmación: condenado el que recibió el dinero
Lo que pasó
Una mujer recibió un SMS que parecía de su banco: le avisaba de una transferencia de 1.000 euros pendiente de validar. Poco después la llamó alguien que se hizo pasar por empleado del banco y le pidió un código para, supuestamente, anular un acceso no autorizado a su cuenta. Ella se lo dio y, con ese código, los estafadores autorizaron la transferencia.
Ese mismo día, con el mismo método, estafaron 700 euros a un hombre. El dinero pasó primero por una cuenta abierta con una identidad robada y después llegó a una cuenta del acusado.
Qué decidió el tribunal
La Audiencia Provincial de Asturias confirmó la condena de dos años de prisión al titular de la cuenta que recibió el dinero. Tendrá que devolver a las víctimas 1.705 euros en total (1.000 euros, 5 euros de comisión y 700 euros).
El acusado dijo que también le habían engañado y que había dado sus datos para un supuesto sorteo. El tribunal calificó esa explicación de «versión huérfana de prueba»: no había ninguna denuncia suya sobre ese engaño.
La sentencia no es firme y cabe recurso ante el Tribunal Supremo.
Qué significa para ti
Este tipo de engaño (por SMS se llama smishing; por correo, phishing) busca que tú mismo des el código que autoriza la operación. Tu banco nunca te pedirá por teléfono un código que te llega por SMS.
Además, quien presta su cuenta para que pase dinero de estas estafas puede acabar condenado aunque no haya enviado él los mensajes.
Qué hacer si te pasa
- Llama de inmediato a tu banco por su número oficial (el de la tarjeta o la web) y pide que bloqueen y, si es posible, retrocedan la operación.
- Cambia tus claves de banca en línea.
- Haz capturas del SMS, del número que te llamó y de los movimientos.
- Denuncia en la Policía o la Guardia Civil y lleva esas pruebas.
- Reclama por escrito a tu banco la devolución; si no responde, acude al Banco de España.
- Si necesitas ayuda, consulta con un abogado o experto en estafas bancarias.
Cada caso depende de sus circunstancias y sus documentos.
ℹ Orientación general a partir de una resolución judicial publicada: no constituye asesoramiento jurídico ni crea una relación abogado-cliente. Para tu caso concreto, habla con un abogado.