Error del genetista y muerte de un bebé: condenan a Osakidetza a pagar 1,2 millones
Lo que pasó
Una pareja tuvo un hijo en 2018 mediante reproducción asistida; quedaron tres embriones congelados. El bebé murió en 2019. El estudio genético que se le hizo no encontró alteraciones, pero tampoco descartaba una causa genética desconocida.
Antes de intentar otro embarazo, los padres consultaron a una genetista de un hospital público vasco. Según la sentencia, revisó el estudio, les tranquilizó, habló de un riesgo muy bajo y no recomendó más pruebas. La pareja tuvo un segundo bebé, que murió en diciembre de 2020 con cinco meses. Un estudio genético más completo (un exoma) encontró entonces una mutación en el gen NFU1, que no se había analizado en el primer caso.
Qué decidió el tribunal
El juzgado de lo contencioso-administrativo de Vitoria-Gasteiz apreció mala praxis. Consideró que la genetista debió revisar toda la historia clínica del primer bebé y proponer más pruebas, como el exoma del niño y el estudio genético de los padres.
Con esas pruebas se habría detectado la mutación, se habría desaconsejado un embarazo natural y se habrían podido estudiar los embriones congelados. Así se habría evitado el segundo embarazo y la muerte del segundo bebé por la misma enfermedad.
Osakidetza defendió que no había relación entre su actuación y el daño, porque los síntomas del primer bebé no permitían llegar a ese diagnóstico. El juzgado no lo aceptó. Calificó el daño moral de «gravedad excepcional» y fijó una indemnización de 1.220.106,66 euros.
La sentencia no es firme: el Servicio Vasco de Salud la ha recurrido.
Qué significa para ti
El consejo genético también es un acto médico y se le exige el mismo cuidado que a cualquier otro. Si un especialista te dice que no hay riesgo sin haber hecho las pruebas que la situación pedía, y luego ocurre lo que esas pruebas habrían detectado, puede haber responsabilidad.
Qué hacer si te pasa
- Pide copia completa de la historia clínica de todos los afectados, incluidos los informes genéticos.
- Guarda los informes de consejo genético y anota lo que te dijeron en cada consulta.
- Busca un informe pericial de un especialista independiente.
- Ten en cuenta que, en la sanidad pública, el plazo general para reclamar es de un año desde que se conoce el alcance del daño.
- Consulta con un abogado o experto en responsabilidad sanitaria antes de presentar la reclamación.
Cada caso depende de sus circunstancias y sus documentos.
ℹ Orientación general a partir de una resolución judicial publicada: no constituye asesoramiento jurídico ni crea una relación abogado-cliente. Para tu caso concreto, habla con un abogado.