Derecho de cita y propiedad intelectual: ¿puedes publicar un texto ajeno si citas al autor?
Lo que pasó
Una traductora había pasado del japonés al castellano un relato breve de un autor clásico japonés, publicado en España en el año 2000. Años después, Ediciones Cátedra, del Grupo Anaya, publicó un libro de 715 páginas sobre literatura japonesa e incluyó esa traducción completa, que ocupaba 8 páginas, sin pedirle permiso. Eso sí, la mencionaba en una nota a pie de página. La traductora demandó y pidió que se dejara de reproducir su traducción y una indemnización. El juzgado rechazó la demanda al entender que bastaba con el derecho de cita. La Audiencia Provincial de Madrid le dio la razón a ella y la editorial recurrió al Tribunal Supremo.
Qué decidió el tribunal
El Tribunal Supremo rechazó el recurso de la editorial y confirmó lo que había decidido la Audiencia: dejar de reproducir el texto hasta tener autorización y pagar a la traductora 2.000 euros más el 2 % del beneficio de las ventas.
El Tribunal explicó así el derecho de cita de la Ley de Propiedad Intelectual:
- Permite incluir fragmentos de obras ajenas, citando al autor, cuando sirven para analizar, comentar o criticar, por ejemplo en un estudio.
- No ampara reproducir una obra entera, aunque sea corta y ocupe pocas páginas del libro.
- En ningún caso justifica incluir un texto en una antología o recopilación, porque entonces la finalidad es difundirlo, no comentarlo.
- Una traducción también es una obra protegida, y su autora debe dar permiso para reproducirla.
Qué significa para ti: citar al autor no equivale a tener permiso. Si publicas un libro, una web o un blog, solo puedes usar trozos de obras ajenas para comentarlos; para reproducirlas enteras necesitas autorización.
Consejos prácticos:
- Si eres autor o traductor, guarda contratos, borradores con fecha y la primera edición publicada.
- Haz capturas o compra un ejemplar de la publicación que usa tu obra.
- Si eres editor o creador de contenidos, pide la autorización por escrito antes de publicar.
Un abogado o experto en propiedad intelectual puede valorar si un uso concreto está permitido.
Cada caso depende de sus circunstancias y sus documentos.
ℹ Orientación general a partir de una resolución judicial publicada: no constituye asesoramiento jurídico ni crea una relación abogado-cliente. Para tu caso concreto, habla con un abogado.